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miércoles, 9 de enero de 2013

VIAJE AL TIEMPO DE LOS IBEROS.- Ruta por el Valle de la Muerte (Parte 1)...Cámara Sepulcral de Toya e Hipogeo de Hornos

El pasado viernes 20 de abril de 2012, quedó anunciado mi interés por el proyecto "Ruta por el Valle de la Muerte" en Viaje al Tiempo de los Íberos.  Como dije entonces: - "Desde Castellar hacia un más allá" sería motivación, recurso, medio y destino para un nuevo proyecto, una nueva aventura que, durante varias etapas de apasionado cicloturismo, nos iría acercando al conocimiento del emocionante mundo íbero.  Aquella entrada al blog:  http://jomopa51.blogspot.com.es/2012/04/proyecto-ruta-por-el-valle-de-la-muerte.html?utm_source=BP_recent sería el pròlogo anunciador de una idea que se pretendería ir materializando a medio plazo; incluso por aquel entonces ya se había pedaleado su primera etapa, cuya crónica comienzo a narrar ahora.  

En estos fríos días de enero, ante la inminente nueva temporada  que se avecina, recurro a una parte de las ilusiones y deseos postulados al comienzo del pasado año, para materializar nuestras  vivencias de aquel once de marzo de 2012, cuando el entonces Grupo Blues Bike pedaleaba la cuenca del río Guadiana Menor; allá por donde el río Toya, entre Quesada y Peal de Becerro, desciende por la fértil vega.  En esta primera etapa de la Ruta por el Valle de la Muerte, sabríamos de los enterramientos principescos en cámara; también sobre la evolución de los ritos de la muerte en las grandes cámaras de Toya, del siglo IV a.C y la de Hornos de Peal, del s. VI a.C.
  Aquella fresca madrugada de marzo iniciamos la ruta: Pedro Ripoll, desde Navas de San Juan; Juan Carlos Cano y Mateo Sevilla, desde Santisteban del Puerto; y Francis Ureña, Diego García y José Moreno, desde Castellar.  Tras los "siempre preceptivos" churros con chocolate tomados esta vez en Villacarrillo, continuamos con los vehículos directamente hasta Quesada, donde quedaron estacionados junto al "Jardín Grande" que es su Plaza de la Constitución.   


  En el Ayuntamiento recogimos las llaves para visitar  la Villa Romana de Bruñel,  y partimos no sin antes realizar un breve recorrido por las calles que acunaron la niñez de Rafael Zabaleta.  Así pedaleamos  entre restos del recinto amurallado que rodeaba la localidad, entre arcos abiertos a estrechas callejuelas convertidas en floreadas capillas... como son el Arco de Los Santos y el de la Mantilla de Utrera. Así íbamos ascendiendo hasta la Plaza de la Lonja para visitar la Iglesia de San Pedro y San Pablo que, encaramada sobre un cerro, preside el paisaje urbano quesadeño.

  Ansiosos y sabedores de que pronto estaríamos en territorio tugiense, abandonamos Quesada por la carretera comarcal A-315 en dirección a Peal de Becerro.  Circulamos paralelos al río Toya, que se adivina a nuestra izquierda, al tiempo que dejamos atrás y a nuestra derecha las elevaciones del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.  Llegando a Peal, unos ciclistas nos indicaron que el Centro de Interpretación de las Tumbas Principescas de Toya y Hornos se encuentra en la plaza, junto a la Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación, al lado de las "Dos Torres"



Algunos de los pocos planes preconcebidos para la ruta, quedaron truncados cuando  nos encontramos el Centro de Interpretación cerrado... un cartel a la entrada informaba que los domingos se abría por la tarde, y que durante la mañana se podría visitar el yacimiento de la Cámara Sepulcral.  Contrariados al principio, pronto reconfiguramos la exigua hoja de ruta y nos encaminamos haciaToya por la JV-3263 

   A medida que nos aproximábamos, se iba distinguiendo cada vez más nítidamente la silueta del Castillo de Toya, cuyas ruinas coronaban un cerro "pelado"  donde antaño estuvo asentada la ciudad fortificada de TUGIA.  
Estratégicamente situado casi en los límites de la Oretania, el oppidum dominaba el paisaje sobre el valle del Guadiana Menor; fronterizo con el territorio de los Bastetanos, aguas arriba (SSE), y los Turdetanos aguas abajo (SSO); junto a una importante vía de comunicación entre el Levante y el Alto Guadalquivir.

 
Animados por la cercanía del yacimiento, nos desviamos a la derecha poco antes de llegar a la vera del río Toya.  Pronto accedimos al Aula Didáctica del  Centro de Interpretación, donde fuímos amablemente atendidos por Mari Carmen, quien nos guió en la visita al interior de la Camara Sepulcral de Toya, situada en la parte más alta del Cerro de La Horca.  Allí supimos de los ritos funerarios y de los enterramientos en cámara; de cómo fué descubierta por El Pernazas, y saqueada durante décadas; de cómo el río supondría la línea divisoria entre la tierra de los vivos a un lado (Oppidum de Tugia), y la de los muertos (El Cerro de la Horca) en la otra orilla; de las semejanzas y diferencias entre el Cerro de La Horca y el Cerrillo de La Compañía.  En este último lugar  fue descubierto el Hipogeo de Hornos en octubre del año 2000... por suerte, librado de sufrir el saqueo y la profanación de los expoliadores.   

 
Antes de continuar viaje, concertamos con Mari Carmen la visita esa misma tarde al Centro de Interpretación de las Tumbas Principescas de Toya y Hornos, donde existe una réplica exacta del mencionado Hipogeo.

   
Aún era mediodía cuando visitábamos Hornos de Peal... desde allí pedaleamos por un sendero GR-7 trazado entre Tarifa y Atenas que, en este tramo, llega desde Jódar tras cruzar el Guadiana Menor.  Continuamos hacia la pedanía de Toya, pasando junto a la Ermita de San Marcos, y después por la vega en dirección a Quesada.  Curiosamente, por aquí el sendero es denominado en algunos mapas  como "Camino de Cara al Sol de la Vega"; transitándolo nos mantuvimos pegados a la orilla del río Toya hasta que decidimos vadearlo y tomar dirección a Bruñel, para visitar su Villa Romana
Sin prisa pero sin pausa, el grupo rodaba entre la vega y la campiña; entre la blanca tierra del camino, los verdes campos sembrados y los olivos alineadosLos ciclistas adivinaban la cercanía de Cazorla a medida que se aproximaban a Bruñel; a la vez, el paisaje a la derecha era no menos significativo... tras las casas de Quesada, que se vislumbraban a no mas de 5 km., destacaba el relieve de la Sierra, con el Cerro de La Magdalena, el Rayal, la Cuerda de Los Agrios, los Cortados del Chorro, el Gilillo, y otros.

 
Fieles a la ruta planteada y dentro del horario previsto, el grupo alcanzaba la Villa Romana de Bruñel a la hora del almuerzo.   Fue un placer el merecido descanso mientras reponíamos energías y recorríamos el yacimiento.  
 Por los paneles informativos allí colocados pudimos saber que la Villa fue construída en varias fases de los sigos II, III y IV d.d.C. 
 Estuvo destinada a la explotación agropecuaria, pero destacaba su parte residencial con vistas a la Sierra, con un patio columnado y estancias decoradas con hermosos mosaicos de temas narutalistas y figurativos. Las habitaciones al este del peristilo tienen elementos geométricos con recuadros de figuras femeninas, animales (ánades), flores, etc.
 La tarde avanzaba y el grupo, presto y raudo, part hacia Cazorla como siguiente visita antes de regresar para Quesada.  A medida que nos acercábamos por la A-322, nos sobrecogían expectaculares panorámicas de casas engullidas entre las paredes rocosas de la Peña de los Halcones, el Cerro de Salvatierra y la Cuerda del Gilillo.  


domingo, 23 de septiembre de 2012

Pedaleando "Desde Castellar hacia..." caminos de El Condado entre Santisteban, dehesa de Pedro Tito, vértice geodésico de Cabeza Grande, y Aldeahermosa.







 Se inicia la ruta junto al  Coso Taurino de Castellar, al final de la Calle San Benito.  Ahí comienza el pedaleo por el Camino del Ayozar.  La Fuente del Ayozar, a menos de 1 km., puede servir para hacer acopio de agua.  Pronto irá quedando a la izquierda la Ermita de San Benito, y se enlazará con la A-6203, junto al polígono industrial.  Giro a la izquierda;  avanza la ruta unos 100 metros por la carretera dejando atrás una fábrica de aceites, y se desvía a la derecha por el Camino de Los Morenos.   Junto a unas charcas de jamila, habrá que girar a la derecha y circular por unas rodadas entre olivares hacia las ruinas romanas del Pozo del Campillo.  Estaremos transitando sin saberlo por una antigua “colada”, ahora en desuso, para paso de ganado entre la Cañada de San Blas y las Cañadas de Úbeda, y de La Mancha.
Se cruzará la JV-6023 que une Castellar con Sabiote,  para ascender la suave loma hacia el Camino de Santisteban a Castellar, también conocido como Camino de Las Viñas, o De la Media Legua.  Allí pasará casi advertido  otro abrevadero, el Pozo de la Media Legua.  Continúa la ruta por una ancha pista hacia el Oeste,  cambiandose el firme a asfalto en un breve descenso hasta el cruce con la carretera JA-8100, que une Santisteban con Villacarrillo.  Ahí la ruta gira a la izquierda y avanza unos 50 metros antes de desviarse de nuevo por unas rodadas a la derecha.
Circulando ahora por el Camino de Pajonares; por unas rodadas entre olivares llegamos pronto al Camino de La Casilla, donde se debe girar hacia la derecha  para continuar ascendiendo por el Camino del Barco, que se une enseguida.
El Camino Del Barco asciende suavemente hasta coronar un collado en el que se abren amplias vistas hacia la planicie de La Vega.  Observará el viajero una amplia llanura salpicada de cortijillos, pequeños huertos familiares, una amplia red de caminos, veredas… y la carretera comarcal A-312, columna vertebral de todo  el Condado. 
Antes de iniciar descenso alguno, la ruta gira a la izquierda y continúa ascendiendo por una calzada empedrada que da vista frontal al Cerro de San Marcos, y sus antenas… es la Vereda de Úbeda.
Subiendo por la vereda, tras rebasar un pequeño cortijo habitado, y antes de que la pendiente se haga extremadamente fuerte, hay que percatarse de un camino que desciende precipitado hacia las calles más altas del casco urbano de Santisteban.  Es muy recomendable detenerse un momento para el sosiego, obtener unas magníficas panorámicas de Santisteban y sus protectores cerros, y prepararse para un breve descenso técnico.
La ruta penetra por las callejuelas empinadas de Santisteban, zigzagueando hasta su Plaza Mayor… y el Ayuntamiento.  Bien conocida es la plaza por su bonita fuente central, construida en 1870.  Tantas veces fue protagonista de los tradicionales encierros  cuando se celebraban en este lugar… así fue fotografiada para el recuerdo, en blanco y negro, o sepia.  Entonces el perímetro de la plaza era acotado  con palos para su uso como plaza de toros durante las fiestas de mayo, con su fuente en el centro, para alivio y escape de novilleros y corredores acosados.
La ruta desciende junto al Mercado de Abastos y por la calle Sagasta hasta la A-312, que atraviesa la localidad, continuando en dirección a Navas de San Juan.  Antes de salir del casco urbano  habrá que girar a la derecha en un ancho cruce con una farola en la isleta central.  Junto a un abrevadero, un indicador señala la dirección hacia Puertolaca, una finca adehesada donde se cría el toro bravo.
Circulando por el Camino De La Sierra, tras cruzar el Río Montizón sobre un puente romano del Siglo I d.C., y subir un fuerte repecho, habrá que tomar un desvío señalizado a la derecha que indica: "Pedro Tito".  Es el Camino Del Cortijo De Pedro Tito a Aldeahermosa que atraviesa un paraje adehesado. 
La dehesa de Pedro Tito, a medio camino entre la Vega, y nuestra Sierra Morena, es un ejemplo más del uso multifuncinal de un espacio artificial creado por el hombre, con un papel fundamental en el ecosistema mediterráneo, con el que se ha conseguido desde antaño un equilibrio perfecto con el medio ambiente.
Tras rebasar una alambrada, franqueable y sin candado,  que delimita la finca,  y también una vieja cortijada a nuestra derecha;  se divisa a unos 200 metros las ruinas de otro cortijo elevado sobre un montículo de tierra.  La ruta sigue por la izquierda hacia Cabeza Grande por un firme en peor estado y de mayor pendiente ascendente.
Poco a poco la ladera sur de la montaña es dominada por el matorral mediterráneo.  Ya queda atrás el paraje adehesado de Pedro Tito y las plantaciones de olivar.  Las vistas de la Vega se van abriendo en amplias panorámicas.  Ahora la pista se adentra entre monte bajo (madroño, coscoja, lentisco…) y bosque autóctono  mediterráneo (encinas, alcornoques, enebros y acebuches de gran porte…), alternado con bosque de coníferas de repoblación.
Tras rebasar una cadena, en un nuevo cruce hay que girar bruscamente hacia la izquierda para continuar ascendiendo.  Habrá que enlazar con un nuevo camino de pendiente más suave que corona la cima de Cabeza Grande por su ladera Oeste.  Pronto una puerta impide el paso de vehículos y habrá que colar las bicis con cierta dificultad.  A partir de allí, es fácil encontrarse algún que otro colmenar estratégicamente instalado entre plantas aromáticas como la lavanda, el tomillo y el romero.
A mitad de la ascensión a Cabeza Grande (800 m. de altitud), en un cruce de caminos, (realmente son cortafuegos), la ruta gira bruscamente a la derecha para atacar el último tramo de subida, con pendiente más pronunciada.
A falta de unos 100 metros para la cima, daremos cuenta de un cortafuego situado en la ladera norte de Cabeza Grande.  Habrá que desviarse por él a la  vuelta, después de visitar el vértice geodésico y la caseta de vigilancia de incendios. 
Vértice geodésico de Cabeza Grande.  ALTITUD = Altitud sobre el nivel medio del mar (913,10 m.); LATITUD = 38.319332309875;  LONGITUD = -3.180254140033.

viernes, 20 de abril de 2012

Proyecto "Ruta por el Valle de la Muerte" en Viaje al Tiempo de los Iberos

Esta vez, "Desde Castellar hacia un más allá" es motivación, recurso, medio y destino para un nuevo proyecto, una nueva aventura que durante varias etapas de apasionado cicloturismo, nos irá acercando  al conocimiento del emocionante mundo íbero...el de "los españoles como fuimos" tal como lo definió Juan Eslava Galán.

Santuario Ibérico de la Cueva de la Lobera (Castellar)
 Entre el siglo VII a. de C. y el I a. de C., la cultura de los íberos dejó  en la provincia de Jaén un extraordinario patrimonio arqueológico entre el que destacan las ciudades fortificadas de Cástulo, Giribaile y Puente Tablas, cámaras funerarias como las de Toya y Hornos, y santuarios como el de la Cueva de la Lobera o el del Pajarillo. 
La web: http://www.viajealtiempodelosiberos.com/, nos ha servido al Grupo Blues-Bike, de resorte e inspiración para comenzar a recorrer, en la medida en que el tiempo nos lo permita, cada uno de los puntos más interesantes de este "Viaje".  Una serie de rutas a lo largo de la geografía jiennense y granadina, apoyándonos en la información y propuestas obtenidas de esta referida web.
Yacimiento de la Tumba Principesca de Toya. Oppidum de Tugia (cerca de Toya) y de Giribaile (Vilches).
 

La Diputación Provincial de Jaén ha creado un interesantísimo vídeo titulado "El Viaje al Tiempo de los Íberos", que durante 40 minutos explica y describe detalladamente las costumbres y lugares por donde poco a poco iremos marcando "tracks" en "gps", a medida que vayamos recorriéndolos y trazando con nuestras propias rodadas.

El Viaje al Tiempo de los Íberos (Diputación Provincial de Jaén)

 
 
Sin un motivo concreto, nuestro grupo de amigos aficionados al cicloturismo hemos comenzando a pedalear la "Ruta Temática por el Valle de la Muerte" que constará de 4 etapas circulares tras las que se confeccionará una definitiva que enlace todas ellas de manera que se consiga una flexibilidad tal que cualquier persona, ciclista o no, pueda aprovechar la información publicada para confeccionar su propia hoja de ruta, adaptándola a sus propios medios, tiempo disponible, e intereses.  En ella iremos visitando la zona sur oriental de Jaén y norte de Granada.
Desde Peal de Becerro, donde está ubicado el Centro de Interpretación de las Tumbas Principescas,  se inicia un sorprendente viaje, ascendiendo aguas arriba por el río Guadiana Menor a través de las provincias de Jaén y Granada, visitando diferentes necrópolis. 
  • Para empezar, en la primera etapa se verán las grandes cámaras de Toya del siglo IV a.C. y la de Hornos del s. VI a.C. en Peal de Becerro para conocer el enterramiento principesco en cámara y la evolución de los ritos de la muerte. 
  • Después, en 2ª etapa,  la necrópolis de Castellones de Ceal en Hinojares, donde hay una pequeña y rica necrópolis de los siglos IV y III a.C., aún no musealizada. 
  • Se continuará, en 3ª etapa ya en la provincia de Granada, por la necrópolis de tumbas de pozo, del Santuario de Baza. Allí se descubrió la conocida Dama de Baza y en cuya ciudad existe un museo con el busto funerario de un príncipe íbero.  
  • La 4ª etapa nos acercará a Galera, donde se encuentra la necrópolis de Tutugi, visitaremos los grandes túmulos con cámara con corredor recientemente recuperados.
Los tracks de las rutas irán apareciendo publicados en Wikiloc y/o en Bikemap; las fotos en Panoramio y/o Picasa; los vídeos en mi Canal de Youtube; y todo ello explicado con mayor detalle en cada una de las "entradas" de este blog.  Con ese especial "mimo subjetivo" pincelaremos con toque personal las publicaciones que aparezcan basadas en nuestras propias experiencias.

domingo, 12 de octubre de 2008

Ruta circular en bici: El Robledo-El Yelmo-Cerro de los Castellones-El Robledo

  • Antes o después de leer el relato de la ruta, os muestro un enlace a una página donde podréis visualizar el recorrido, tanto de ésta como de otras muchas, lo cual agradezco a su autor: Alfonso 29, quien me ha servido de gran ayuda y motivación para realizarla. No olvidéis probar la opción de verla en Google Earth, quien lo tenga instalado, con bastante información y fotografías.
  • También puedes ver aquí el vídeo realizado de aquel día....es un buen recuerdo, y estoy seuro de que no será el último. Si deseas venir con nosotros en las próximas rutas, no tienes más que decirlo. Para ello añade un comentario manifestando tu interés.

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=129523

Como ya teníamos planeado desde hace meses, el día 5 de octubre de 2008 lo teníamos señalado en nuestras agendas como aquel en que nos dispondríamos a realizar una ruta en bici por la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, cuyo recorrido dependería de las personas que se dispusieran a realizarla, del tipo de bicis a emplear, preparación física de los componentes delgrupo etc. Finalmente, por uno u otro motivo, el grupo fue compuesto por Paco, Antonio Jesús, Pepe y yo, por lo que accedimos todos a la ilusión, sobre todo de Antonio, de realizar conmontain bike, la ruta circular con ascensión al Yelmo que paso a relatar.

  • Partimos de Castellar el domingo día 5 a las 8:00 horas, subimos las bicis a los coches e iniciamos marcha hacia Cortijos Nuevos, situado a 4 km de las aldeas de El Ojuelo, y de El Robledo, que es donde debíamos bajar las bicis e iniciar el recorrido previsto. Por supuesto, en Cortijos Nuevos intentamos encontrar un lugar donde desayunar los preceptivos "churros con chocolate", pero la churrería estaba cerrada, para decepción sobre todo de Paco. No obstante, a falta de pan buenas son tortas, y nos conformamos con un café con leche y media tostada cada uno, y el avituallamiento de bocadillos para aquellos que no los llevaban de casa.
  • Desde El Robledo, junto al camping del mismo nombre, comenzó nuestra RUTA con una suave subida, que inmediatamente se hizo más pronunciada durante 1.7 km hasta llegar a un cruce que tomamos a la izquierda no sin antes detenernos en un mirador, a la derecha, desde donde se divisa todo el valle del Río Hornos con la localidad de Hornos al fondo, pintoresco pueblo serrano con aire medieval que se encuentra situado sobre un roquedo que da vista a un hermoso valle, hoy cubierto por las aguas del embalse del Tranco.
  • A 2.2 km de la salida llegamos a un nuevo cruce donde nos sale una pista a la izquierda que ignoramos por ahora, pero será por donde regresaremos cuando estemos finalizando la ruta como después se detallará. Por tanto en ese punto seguimos la carretera que llevábamos, obedeciendo al indicador que nos señalaba hacia El Yelmo. Así ascendimos hasta que, cuando el cuentakilómetros nos marcaba 10 km recorridos, llegamos a un nuevo cruce donde las vistas volvían a ser espectaculares, y entre ellas y el cansancio nos vimos necesitados de recuperar las pulsaciones y de paso algunas fotos para el recuerdo. En este cruce, nos desviamos a la izquierda, y continuamos por carretera asfaltada pero también en continua subida para terminar de coronar El Yelmo, unos 3 km más adelante, que nos parecieron más, sobre todo en el último kilómetro, cuya pronunciada pendiente, personalmente a mí me pareció de un desnivel superior al 10%. Una vez ascendimos, reparamos el pinchazo de rigor, ahora en la bici de Pepe, mientras nos detuvimos observando a varios deportistas que aprovechaban el viento ascendente para salir en PARAPENTE desafiando a las leyes de la gravedad para ser unos privilegiados observadores de aquellos extensos parajes, aunque nosotros con los pies en el suelo tampoco nos pudimos quejar de la falta de ese privilegio, pues las vistas eran impresionantes.
  • Tras comer, iniciamos el peligroso descenso debido a la gravilla suelta que quedaba sobre el asfalto, y pronto estábamos en el anterior cruce, donde ahora tomamos el camino a la izquierda para, una vez descendemos 1.5 km más adelante, llegamos a a un nuevo cruce donde se encuentra una gran casa forestal destejada, donde ignoramos la carretera de la derecha, que nos llevaría a Hornos, y tomamos a la izquierda, en dirección a Siles y Segura de la Sierra e iremos en esa dirección durante 9 km más, mientras divisamos pueblos como Orcera, La Puerta, y Segura de la Sierra, y parajes tan característicos como Navalperal y el Cerro de los Calarejos.
  • Pasado un cruce que de tomar a la derecha nos llevaría a Río Madera, seguimos de frente, y a unos 200 metros, junto a la casa forestal de Navalcaballo, encontramos una pista forestal que nos haría regresar de nuevo en dirección al Yelmo descendiendo primero hasta acercarnos a éste, y a continuación iremos faldeando El Cerro de los Castellones, con continuas subidas y bajadas hasta llegar, cuando el cuentakilómetros marcaba 44 kilómetros a aquel cruce donde al comienzo de la jornada habíamos despreciado esta pista forestal y decidimos seguir subiendo hacia El Yelmo.
  • Nuestra ruta discurrió entre bosques de pinos láricos o salgareños, con sotobosque de helechos que se muestran en las frescas y húmedas umbrías, y más adelante aparece en todo su esplendor el bosque mediterráneo que junto a las zonas de pastos, sirven de alimento al ganado que abunda por esta zona.

¿Quieres ver el vídeo? Pincha en este enlace y a disfrutarlo.

http://es.youtube.com/watch?v=jU6dlenvsO0

viernes, 10 de octubre de 2008

Una primera ruta en montain bike por la Sierra de Cazorla


  • El pasado día 30 de Junio partimos de ruta en bici: Paco, Pepe, Antonio Jesús y un servidor. Realizamos una ruta de 58 kilómetros por el corazón de la Sierra de Cazorla.
  • Partimos de Castellar a las 8 de la mañana, y antes de iniciar la ruta en La Iruela, comimos churros con chocolate, como le gusta a Paco. Continuamos unos dos kilómetros más con el vehículo hasta uno de los miradores que se asoman a Cazorla desde la carretera que sube bajo los cortados de la Peña de Los Halcones. Como la ruta era circular, esos dos kilómetros los tendríamos, con una considerable pendiente, para el final de la ruta. Subimos, dejándononos a nuestra derecha unas bonitas panorámicas del pueblo de Cazorla, su Castillo de la Yedra, y sobre una montaña carente de vegetación, el Castillo de las Cinco Esquinas, por su planta pentagonal.
  • Así pasamos junto al Hotel de montaña Riogazas en el kilómetro 7 aproximadamente, y unos unos kilómetros más adelante ya estábamos sobre la misma horizontal del referido Castillo, y sin más remedio tuvimos que asomarnos a recuperar el aliento tras las primeras rampas superadas, y deleitarnos la vista con esos paisajes manchados a lo lejos de las lomas cubiertas de olivares que nos aproximaban a Castellar, nuestro pueblo, del que ansiosos partimos esa misma mañana.
    Arriba: el Castillo Templario de La Iruela (a la izquierda); vistas de Quesada desde El Chorro (centro); y los Cortados del Chorro (a la derecha). Abajo: Vistas de Cazorla y el Castillo de Salvatierra desde Riogazas (a la izquierda); dos nuevas perspectivas del Castillo Templario de La Iruela (a la derecha)
  • Seguimos ruta, continuando con el ascenso al principio, haciéndose más llevadero a medida que nos acercábamos a otro bonito paraje al que llaman "El Chorro", donde una impresionante cascada se desploma al vacío de los cortados que abren el paisaje hacia Quesada, que se divisa si miramos hacia el oeste..Y sobre nosotros, imponente, el Gilillo, una de las cumbres más altas de esta parte de la Sierra, con casi 1800 metros de altitud.
  • Seguimos viaje hacia Puerto Lorente, donde después de superar Collado Zamora y de dejar a la derecha un desvío que nos hubiera llevado a Quesada y Pozo Alcón, continuamos ascendiendo hasta coronar Puerto Lorente, con la satisfacción de haber superado las primeras rampas de la jornada, y sabiendo que sólo nos quedaba dejarnos caer hasta llegar al mismísimo Nacimiento del Río Guadalquivir, en la Cañada de las Fuentes, no sin antes haber tenido que reparar un pinchazo en la rueda de Antonio. Unos minutos en el nacimiento de este emblemático río, y seguimos descendiendo hacia el Puente de las Herrerías, donde teníamos previsto comer algo, y darnos un merecido baño en el río, bajo el puente.
    A la izquierda: un enorme Pino Laricio y un túnel en la roca, junto al carril entre Cañada de las Fuentes y el Puente de las Herrerías. Arriba-derecha, Panorámica desde Collado Zamora.  Abajo-Centro, Fuente del Prado de las Ubillas. Abajo-Derecha, Puente de las Herrerías, sobre el Guadalquivir.
  • Una vez hubimos descansado y repuesto fuerzas, a pesar del calor, decidimos iniciar marcha, pues aún nos quedaba la otra mitad de la ruta. Seguimos en dirección hacia el Vadillo, ahora por carretera asfaltada, y sobre todo en descenso. Un primer cruce que tomamos a la izquierda, para pasar junto a la Cerrada del Utrero, y poco más adelante varios chiringuitos, otro cruce que de haber tomado a la izquierda nos hubiéramos acercado a la aldea de El Vadillo, pero ignoramos para continuar al frente, en dirección hacia el Empalme del Valle, donde paramos de nuevo a refrescarnos y llenar los bidones de agua de una abundante fuente, y de nuevo a subir.
    Mirador del Puerto de Las Palomas

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